Cartas a una España que no pudo ser

El Mundo

Que el nombre de Alberto Jiménez Fraud (Málaga, 1883 - Ginebra, 1964) requiera una búsqueda en internet para la mayoría de los españoles que se definen como cultos da prueba del drama que experimentó la creación de este país durante la Guerra Civil y la posguerra. 


Pero así es, y contra ese olvido pretende luchar la institución que dirigió desde 1910 hasta el inicio de la contienda: la Residencia de Estudiantes.

Los tres volúmenes de Epistolario recogen la correspondencia de Jiménez Fraud entre 1905 y su fallecimiento en 1964. Dirigida por James Valender, profesor del Colegio de México, y José García-Velasco, presidente de la Institución Libre de Enseñanza, la edición recoge los intercambios del intelectual malagueño con personajes clave de la vida cultural española: Manuel de Falla, Giner de los Ríos, Juan Ramón Jiménez, Miguel de Unamuno, Ortega y Gasset, Ramón y Cajal...

Para José Carlos-Mainer, director de Epístola y catedrático de Literatura Española en la Universidad de Zaragoza, lo que se muestra en esta antología es un "retrato colectivo de varias generaciones de españoles eminentes", pero también un "retrato individual" de todas esas personas que "construyeron mucho y no se les dejó construir más" y sembraron "la semilla para un futuro distinto que este país merece". En 1936, Jiménez Fraud, junto con otros muchos de los que aparecen en Epistolario, abandonó España rumbo al exilio.

Durante la presentación del volumen, Valender apuntó también el acto de justicia que supone esta edición: "Inexplicablemente, Jiménez Fraud quedó fuera de la historia cultural de este país y espero que esta edición sirva para colocarle donde corresponde". Fraud fue, según él, "un ejemplo de pensamiento, reflexión y rigor, valores que han desaparecido en una clase política actual completamente desacreditada". Por eso, por pretender "construir las bases de una sociedad nueva", Fraud "tiene mucho que decirnos" aún hoy.

García-Velasco incidió por su parte en el carácter epicúreo del director de la Residencia y en la "construcción de un proyecto que no se trunca con la Guerra Civil y llega a nuestros días".