Pedro Sánchez planea ya no presentar los Presupuestos si no tiene apoyo suficiente

El Mundo

El Gobierno ya no descarta no presentar un proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) si no tiene garantizada su aprobación en el Congreso. Así lo dijeron ya fuentes oficiales de Presidencia del Gobierno este jueves desde Antigua(Guatemala), donde Pedro Sánchez asiste este viernes a la Cumbre Iberoamericana.


"El tiempo se acaba. Si presentamos las cuentas es para buscar un sí", aseguraron esas fuentes, que no quisieron adelantar acontecimientos. Las mismas fuentes añadieron que las principales medidas sociales recogidas en el pacto alcanzado con Podemos, como la subida del salario mínimo interprofesional (SMI), se pondrán en marcha de inmediato.

Fuentes de Moncloa explicaron que el salario mínimo será de 900 euros a principios de 2019. Por tanto, si no se presentan los PGE, el Consejo de Ministrosaprobará un decreto-ley en diciembre o enero para hacer efectiva esa alza de los sueldos más bajos.

Hasta ahora, el Gobierno mantenía oficialmente su intención de presentar un proyecto de Presupuestos Generales tenga o no tenga garantizado el apoyo necesario para sacarlos adelante. Sin embargo, en los últimos días se ha desatado un debate dentro del Ejecutivo y del PSOE sobre la conveniencia de hacerlo o no.

Algunas fuentes del Gobierno aseguran que la frustración de expectativas que podría suponer el rechazo de las cuentas públicas en el Congreso podría ser más perjudicial que beneficioso para el Ejecutivo, ya que la gente no va a culpar al PP o a los independentistas de la negativa a apoyar los Presupuestos, sino que se culpará a Pedro Sánchez y al PSOE.

Eso aunque después se intente compensar este rechazo aprobando con decretos-leyes algunas de las medidas más importantes.

En público, Sánchez y la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, habían insistido hasta ahora en que presentarían su proyecto en la Cámara Baja antes de final del año. Pero en privado, el propio presidente también ha expresado sus dudas sobre hacerlo.

Fuentes socialistas añaden que la imagen de fracaso y debilidad que ofrecería el Gobierno sería mucho mayor en el caso de que el Congreso tumbe las cuentas que si el Ejecutivo opta finalmente por no presentarlo.

La clave, aseguran desde la cúpula del PSOE, es el debate de las enmiendas de totalidad. Miembros del Gobierno consideran que no se pueden presentar las cuentas sin tener la garantía de que las enmiendas serán rechazadas, porque ese rechazo cercenaría cualquier posibilidad de negociación posterior.

La posición del PDeCAT y de ERC, imprescindibles para que no salga adelante una enmienda de totalidad, que supondría la devolución de las cuentas del próximo año al Gobierno, está siendo muy tajante e inflexible. Esta actitud es la que ha disparado las alarmas en Moncloa.

Este jueves el portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardà, insistió en que no van a negociar al entender que el Gobierno no ha hecho nada para lograr la libertad de los presos.

Las dudas del Ejecutivo y el PSOE sobre cómo actuar desembocaron este jueves en un conflicto entre el Congreso y el Ministerio de Hacienda. La Comisión de Presupuestos decidió por unanimidad a mediados de noviembre la comparecencia de la ministra María Jesús Montero. La falta de una fecha por parte del Ministerio y las especulaciones sobre cómo actuará finalmente el Ejecutivo, llevaron al presidente de dicha Comisión, Francisco de la Torre (Cs) a solicitar, de forma unilateral, la presencia de Montero el próximo 21.

La decisión causó sorpresa en Hacienda y enfado en el PSOE, que presentó una queja y exigió una rectificación. Fuentes del departamento de Montero advirtieron de que la maniobra de De la Torre "no tiene precedentes". Alegaron que la ministra "no se ha negado a comparecer en la Comisión", pero que "nunca se ha obligado a un ministro imponiéndole una fecha. Siempre se ha tenido en cuenta su disponibilidad". Desde las filas socialistas ya se deslizó que es posible que Montero no acuda el 21.